Desvetim l'arquitectura - presentació

Presentación

DESVESTIMOS LA ARQUITECTURA
La arquitectura es mucho más que su apariencia estética, es arte y es funcionalidad, pero, lo más importante, es una suma de espacios estructurados y ordenados que tienen la capacidad de emocionarnos.
Pero ¿cuál es la imagen mental que tenemos de una obra arquitectónica? La imagen primigenia es la fachada, el elemento compositivo o el vestido que más la identifica, y el que está más sometido a estilos y modas. Este año, desvestimos la arquitectura de más de 200 edificios, para descubriros sus interiores y promover el conocimiento arquitectónico desde la experiencia vivencial de sus espacios.

Desvestir la arquitectura es lo que hicieron los arquitectos europeos a principios del siglo xx, desvestirla de ornamentación para pensarla a escala humana y social. Aquí, durante la II República, un grupo de arquitectos catalanes, el GATCPAC, inició la arquitectura moderna en Catalunya al traer esos ideales de vanguardia; queremos reivindicarlos en el marco del Año Europeo del Patrimonio, incluyendo los edificios de estilo racionalista que diseñaron dentro de la programación del 48h Open House BCN 2018.

En esta novena edición del festival, queremos reflexionar sobre la importancia de la experiencia arquitectónica en el aprendizaje de la arquitectura y la necesidad de traspasar el límite de la fachada para comprender el espacio construido. Lo hacemos cambiando gráficamente la apariencia de seis edificios icónicos de las seis ciudades que participan este año, con vestidos de otro estilo o función: el Arco de Triunfo y el ayuntamiento de Barcelona, con vestidos racionalistas inspirados en el tema del año; la Escola Municipal de Música Can Roig i Torres de Santa Coloma de Gramenet, con un muro cortina de cristal; la Biblioteca de Can Manyer de Vilassar de Dalt, que vestimos con la increíble baldosa hidráulica de su interior; el vestido de la Torre de la Creu de Sant Joan Despí se injerta de la casa Melnikov de Moscú para reivindicar un Jujol racionalista y avanzado a su tiempo; el edificio de Capitanía del Puerto de Badalona lo vestimos con mosaicos romanos de Baetulo, y en L’Hospitalet de Llobregat vestimos el Hotel Toyo Ito cómo si fuera una chimenea del pasado fabril de la ciudad.

Si la arquitectura nos explica también el potencial –social, de cohesión territorial y de respecto al medio ambiente de una época–, las secciones del festival nos muestran ejemplos de las respuestas arquitectónicas que dan nuestras seis ciudades a estos temas. En la sección Open Social, un proyecto de sensibilización social mediante el análisis del hecho arquitectónico, ofrecemos itinerarios adaptados para la inclusión de público y once actividades inclusivas de usuarios, como, por ejemplo, en Badalona, el itinerario El nou Sant Roc, de polígon a ciutat. Este año, el Open Green, la sección que destaca proyectos pensados con criterios de sostenibilidad medioambiental, incluye diecisiete actividades; queremos destacar el recorrido en bicicleta por el Eje Besòs y la reforma de los antiguos juzgados de L’Hospitalet en el centro de formación e innovación de Planeta. Y, por su parte, el Open Infraestructuras nos propone visitar veinte instalaciones que han apoyado o apoyan el desarrollo de la ciudad y su crecimiento económico y social; las novedades de este año son las cocheras de Can Zam, en Santa Coloma de Gramenet, y las del Tram, en Sant Joan Despí.

Como novedad del año, contamos con una línea de programación que reivindica el agua como agente generador de vida y del paisaje construido al área metropolitana de Barcelona, tanto desde el punto de vista técnico como artístico. Os ofrecemos veinte actividades, entre las que destacamos dos aproximaciones muy diferentes del arquitecto Arata Isozaki: la reforma y ampliación de Casaramona y La ciudad del agua; y el Museu Agbar de les Aigües, un buen ejemplo de conservación del patrimonio industrial modernista.

¿Qué hay detrás de las fachadas de nuestras ciudades? Tenéis la respuesta durante el fin de semana del 27 y 28 de octubre, descubriendo la arquitectura de Barcelona, Santa Coloma de Gramenet, Vilassar de Dalt, Sant Joan Despí, Badalona y L’Hospitalet de Llobregat. Todo ello gracias a los más de mil voluntarios (arquitectos, usuarios y propietarios, guías y apoyo) que la desvisten para vosotros.