Proyecto ganador del concurso público de solares municipales destinados a vivienda cooperativa en cesión de uso. El edificio, que comparte espacios con el barrio y muestra la riqueza de la vida comunitaria interior, cuenta con una sección cambiante que se adapta a las necesidades de cada piso y ofrece un buen confort climático y acústico. Tipológicamente (el grupo lo forman 33 personas agrupadas en 19 unidades de convivencia), las viviendas se diseñan a partir de una unidad básica de 50 m² ampliables según las necesidades de los usuarios: las viviendas se apropian de espacios (de forma individual, compartida o como habitaciones satélite) con una obra mínima de divisorias en seco. Constructivamente, se trata de un edificio ligero donde predominan materiales reutilizables y desmontables, que permiten reducir la cimentación y los materiales de origen mineral en el edificio.