El colectivo Ruderal nace en Vallcarca para defender el derecho a la vivienda y luchar contra la especulación en el barrio, con el objetivo de promover modelos alternativos que ayuden a la reconstrucción del tejido comunitario. El modelo de cesión de uso se basa en la propiedad colectiva y el derecho de uso de las viviendas por parte de las personas socias, a través de una aportación inicial y cuotas mensuales, garantizando estabilidad y asequibilidad sin ánimo de lucro.
El edificio, diseñado con criterios de sostenibilidad y con una arquitectura que busca la integración en el entorno, conecta la calle con unos huertos públicos a través de un volumen permeable y abierto. Se construye en torno a un gran patio central, que actúa como espacio de encuentro y acceso a las viviendas, e incorpora espacios comunes, como lavanderías, salas de uso compartido, una cubierta activa y un aparcamiento para bicicletas. Con diferentes tipologías de vivienda que responden a diferentes formas de vida, el proyecto desea ser una herramienta para garantizar el derecho a la vivienda, fomentar la vida comunitaria y promover un modelo urbano más justo y sostenible.